Si te preguntas cómo sacar la tarjeta de transporte, qué modalidad te corresponde o qué hacer con una tarjeta caducada, aquí tienes las respuestas a las dudas que más nos plantean transportistas autónomos y empresas. Las hemos ordenado desde lo básico, qué es la tarjeta y quién la necesita, hasta los casos que más se complican: acceso sin título, transmisiones, Canarias o transporte internacional. Son respuestas generales; cada expediente tiene matices, y por eso al final de cada una te indicamos cuándo conviene consultar tu caso con el equipo de García Scabuzzo.
Para sacar la tarjeta de transporte hay que identificar la modalidad que corresponde a tu vehículo y actividad, reunir los requisitos de titular, vehículo y competencia profesional, presentar la solicitud ante la administración de transportes competente y esperar la resolución. El orden importa: un fallo en el primer paso arrastra todo el expediente.
De forma resumida, el recorrido habitual es este:
Si prefieres delegarlo, puedes ver cómo trabajamos la tarjeta de transporte de mercancías y las autorizaciones de viajeros.
La tarjeta de transporte es la autorización administrativa que habilita para transportar mercancías o viajeros por carretera. La necesita quien hace transporte público, es decir, para terceros y cobrando por ello, y también las empresas que mueven su propia mercancía con determinados vehículos en régimen de servicio privado complementario.
La expresión tarjeta de transporte viene de la tarjeta física que se llevaba en el vehículo. Hoy la autorización se gestiona de forma electrónica, pero el nombre se mantiene en el sector.
La MDL es la autorización de transporte público de mercancías con vehículos ligeros, de hasta 3.500 kg de masa máxima autorizada. La MDP es la de transporte público con vehículos pesados, por encima de ese peso. La MPC corresponde al servicio privado complementario: empresas que transportan su propia mercancía sin cobrar portes.
Elegir mal la modalidad es uno de los errores más comunes al empezar. Si dudas, cuéntanos qué vehículo tienes y qué tipo de trabajo vas a hacer.
Sí. Cuando la modalidad exige competencia profesional, el requisito puede cumplirse con el título del propio titular o designando a un gestor de transporte que lo tenga. En García Scabuzzo disponemos de títulos de capacitación profesional para mercancías y para viajeros, lo que permite acceder a la actividad sin título propio.
Esta vía tiene condiciones y responsabilidades que conviene conocer antes de firmar nada, sobre todo en sociedades.
La documentación depende de la modalidad y de la comunidad autónoma, pero suele incluir la identificación del titular o las escrituras de la sociedad, el alta en la actividad de transporte, certificados de estar al corriente con Hacienda y la Seguridad Social y la documentación del vehículo con la ITV en vigor.
En las modalidades que lo exigen se añaden la acreditación de la competencia profesional y de la capacidad financiera. Un certificado genérico en lugar del específico, o un vehículo con la ITV a punto de caducar, son motivos frecuentes de requerimiento: revisar el expediente completo antes de presentarlo ahorra semanas.
Sí. La tarjeta de transporte puede solicitarse como persona física, dado de alta como autónomo en la actividad de transporte. Es la opción habitual de quien empieza con una furgoneta o un camión propio. Más adelante, si el negocio crece, la autorización puede integrarse en una sociedad.
La decisión entre autónomo y sociedad tiene consecuencias fiscales y de responsabilidad, así que conviene tomarla pensando en cómo quieres que evolucione tu actividad, no solo en el trámite inmediato.
Es la acreditación de competencia profesional para ejercer el transporte público por carretera, con una versión para mercancías y otra para viajeros. Se obtiene superando el examen que convocan las comunidades autónomas. Quien lo tiene puede actuar como gestor de transporte de su propia empresa o de otra.
Las comunidades autónomas convocan las pruebas, que combinan una parte tipo test con supuestos prácticos sobre la gestión de una empresa de transporte: derecho, gestión comercial y financiera, normativa técnica y seguridad vial. Hay convocatorias separadas para mercancías y para viajeros.
Si no quieres o no puedes presentarte al examen, la alternativa es contar con un gestor de transporte titulado, que es la vía que explicamos en la pregunta anterior.
El visado es la revisión periódica con la que la Administración comprueba que el titular sigue cumpliendo los requisitos. Se hace en el plazo que fija la Administración para cada titular, y si no se pasa a tiempo la autorización puede quedar caducada. Conviene tener el calendario controlado, sobre todo con varias tarjetas.
Gestionamos el visado de tarjetas de mercancías y de viajeros, y en empresas con flota lo organizamos para que no se escape ningún plazo.
Una tarjeta caducada deja de habilitar para trabajar, pero en muchos casos puede rehabilitarse cumpliendo los requisitos que pida la Administración en ese momento. Las condiciones cambian según el tiempo transcurrido y la situación del titular, así que conviene revisarlo cuanto antes y no seguir circulando mientras tanto.
Es una de las consultas más habituales. Tramitamos la rehabilitación en cualquier comunidad autónoma.
Cuanto más tiempo pasa, más probable es que la Administración pida acreditar de nuevo requisitos que el titular ya no cumple, como el vehículo adscrito o la competencia profesional. No es motivo para darla por perdida, pero sí para revisar la situación antes de iniciar nada y preparar la documentación que faltará.
La transmisión permite que una autorización pase de un titular a otro, por ejemplo por jubilación, venta del negocio o integración de un autónomo en una sociedad. Cada vía tiene requisitos sobre antigüedad, vehículos y titular que se revisan antes de iniciar el trámite, porque un fallo puede impedir la operación.
El titular transmite la autorización a otra persona física o sociedad. Hay que revisar la antigüedad de la autorización, los vehículos adscritos y que quien la recibe cumpla los requisitos para ser titular.
Un autónomo aporta su autorización a una sociedad en la que participa. Es una vía frecuente cuando el negocio crece y se constituye una empresa, y conviene planificarla junto a la constitución de la sociedad.
También gestionamos la ampliación de flota y la sustitución de vehículos adscritos.
Las autorizaciones de transporte de viajeros más habituales son las de transporte discrecional en autobús (VD), las de arrendamiento de vehículos con conductor (VTC) y las que necesitan las empresas de transporte escolar o de grupos. Cada una tiene requisitos propios de vehículo, titular y competencia profesional, que varían según la comunidad autónoma.
Si vas a empezar en viajeros, revisa la autorización antes de comprar el vehículo: evita invertir en algo que no encaja con lo que vas a pedir.
Canarias tiene normativa propia de transporte por carretera, así que sus tarjetas siguen un procedimiento distinto al peninsular. Tramitamos tarjetas de transporte de mercancías y de viajeros para Canarias, para autónomos y empresas con sede en las islas o que quieren operar allí. Conviene revisar cada caso antes de presentar la solicitud.
La licencia comunitaria es la autorización que permite hacer transporte de mercancías por carretera entre países de la Unión Europea. Se suma a la autorización nacional, que es su base, y se acompaña de copias para cada vehículo. La necesitas si vas a cruzar fronteras con carga de terceros.
Tramitamos su obtención para empresas que dan el salto al transporte internacional.
El coste depende de la modalidad, de las tasas de la comunidad autónoma y de la complejidad del expediente, por ejemplo si hay que designar gestor de transporte o constituir una sociedad. No hay un precio único válido para todos los casos, así que lo razonable es consultar tarifas con el equipo una vez conocido tu caso.
Hacer transporte público sin la autorización correspondiente, o con una tarjeta caducada, es una infracción que puede acarrear sanciones económicas relevantes e incluso la inmovilización del vehículo. Si tienes dudas sobre si tu actividad necesita tarjeta, lo prudente es consultarlo antes de seguir trabajando.
Si ya te encuentras en esa situación, lo primero es regularizarla. Te orientamos sobre los pasos para hacerlo como gestoría especializada en tarjetas de transporte.
¿Tu caso no encaja en ninguna respuesta? Llama al 91 91 9 91 91 o contacta para tramitar tu tarjeta de transporte y lo revisamos contigo.